Se me acabó mi período pre/post natal. Me parece mentira que he estado ocho meses y medio sin trabajar, parece que fué ayer cuando cerraba mi escritorio y me despedía de todos con mi barrigota. Sin embargo aqui estoy. Lista para volver. O al menos eso creo!

Los que me conocen saben que soy mas dramática que telenovela venezolana cuando se avecina algún cambio o acontecimiento. Semanas antes empiezo a hacer referencias tipo "
...Dentro de dos martes a esta hora estaré en tal sitio". Esta, obviamente, no podía ser la excepción.
Esta semana he tenido encima una desagradable sensación de fin de fiesta que me pone medio triste (no olvidemos que el próximo miércoles a esta misma hora estaré sentada en mi escritorio... ji,ji.....). Asi que decidí sacudirme la tristeza despidiendo cada dia por todo lo grande.
EL lunes hicimos cantidades de actividades en casa. Bailamos, cocinamos, pintamos y nos la pasamos bomba, en general.
Ayer martes, que los pichurros estaban en la guardería, me fui sola a almorzar a un restaurante que me gusta. Hacia siglos que no me sentaba sola en una mesa en un local a comer y me sentia mas rara que un perro azul, pero me disfruté mi ratico.

Hoy, que a Julia le tocaba ir a la guarderia pero a Francisco no, le dediqué a él toda la mañana. Desayununamos juntos en un lugar todo chic, asistimos a una clase de música y como broche de oro, fuinos a nadar a la piscina del gym. El chamin gozo tanto y le fascinó tanto la piscina que estoy aqui pateandome por no haberlo descubierto antes, que bien hubieramos podido hacerlo mas a menudo. No importa. Nunca es tarde cuando la dicha llega, igual estaré en casa dos dias de la semana, habrá que buscar la forma de llevarlo mas regularmente.
Mañana jueves que volveré a estar sola, me debato entre hacer actividades tan fashion y entretenidas como limpiar a fondo, irme de shopping o sencillamente dedicarme a dormir todo el dia. Vamos a ver que sale ganador al final.
Las fotos de nuestras andanzas en la mañana de hoy.