
Llegamos a Londres hace 2 años y pico, y en muchos sentidos tuvimos que empezar de nuevo. Emigrar a otro país es dejar atrás todas las cosas que conoces. Salirse totalmente de la zona de confort. Hubo que reaprender desde donde comprar el pan hasta como pagar la luz. Por ejemplo: de tener nuestro apartamento propio en Caracas, llegamos aquí a vivir alquilados.
Nuestra intención siempre fue comprar una vivienda lo mas pronto posible. El embarazo y feliz advenimiento de Francisco, junto al periodo postnatal, hicieron al proyecto casa propia atrasarse un poquito. Sin embargo, al volver al trabajo en abril del 2007 (recobrando con ello mi sueldo….), empezamos a trabajar en el asunto nuevamente.

Todo el proceso ha sido como ir escribiendo en un cuaderno nuevo: cuáles son los pasos a seguir, donde queremos vivir, que características debe tener nuestra vivienda, cuánto queremos pagar, etc. Poco a poco las piezas fueron cayendo en su sitio y a la hora de empezar a buscar, teníamos una idea clara de que era lo que queríamos.
En principio, ambos preferimos una casa a un apartamento. Cada quien por supuesto hizo su respectiva “
wish list”: Que si un patio para jugar con Francisco (y para las parrillas en verano, y para hacer un anexo, y para el maletero…. Y pare de contar!), cocina grande, que si tres habitaciones, que si tenga potencial para crecer y que su ubicación sea estratégica para el colegio de Francisco y para desplazarnos al trabajo. Londres es una ciudad enorme y estar relativamente cerca de tu trabajo te facilita la vida enormemente.

Vimos muchas casas. Probamos muchos pueblos y rutas para ir a trabajar desde los potenciales candidatos. Analizamos muchas cosas. En el interin hemos tenido que transar en algunas cosillas. Mi enorme cocina de ensueño, por ejemplo, parece que habrá que construirla a posteriori, pues típicamente aquí el área de las casas suele ser mas pequeña y no es frecuente encontrar cocinas grandes. Agregamos entonces a la lista que la casa tuviera “potencial para crecer”. Mas adelante, una vez instalados y seguros de los requerimientos, nos embarcariamos en una modificación. (Quien me ha visto y quien me ve……Yo diciendo que tumbare paredes en mi casa!).

Las fotos que acompañan este post son de nuestro nuevo hogar. Una casa acogedora y plácida, que nos gusto desde que la vimos por primera vez en octubre del año pasado. No la encontramos a ella, ella nos encontró a nosotros. Porque en realidad no era esto lo que andábamos buscando. Sin embargo, hubo detalles que nos dejaron enganchados a ella desde el principio. La visitamos varias veces (algunas incluso buscándole defectos y desventajas), y cada vez que íbamos nos gustaba mas y mas. La cocina no es grande, pero tampoco pequeña (es sin duda la mas grande que he tenido). Sin embargo, tiene gran potencial para ampliarse y convertirla en mi ideal. Los 3 cuartos son bien grandes y cuenta con dos baños completos (todo un lujo en este país…). El proceso de negociación fue largo, el papeleo complejo, lento e interminable. Pero gracias a Dios esta listo. La casa es nuestra. Nos mudaremos en menos de 1 mes.

Hace muy poco, una vez firmados todos los papeles, la visitamos ya con fines mas prácticos, para tomar medidas en la cocina, contar y medir las ventanas y comenzar a poner en marcha la maquinaria de apertrecharnos de lo mínimo necesario (no queremos comprar cosas a lo loco, y es bien sabido que hasta que no te mudas no sabes realmente que es lo que necesitas…). Francisco estuvo entretenido un buen rato escarbando entre dos piedritas del patio. Tranquilazo, como si estuviera en su casa. A mi aun me parece mentira que seamos los dueños de esa casa tan bonita!

Situada en el condado de
Buckinghamshire, cuenta con una de las diez mejores escuelas secundarias del país, cosa que me tiene super feliz (
si. Ya se que Francisco no tiene ni dos años. Pero crecerá. Y a juzgar por lo que todo el mundo me dice, ocurrirá muy rápido!). Fácil acceso a nuestro lugar de trabajo (20 minutos por una super autopista, o media hora en tren), y estilo de vida tranquilo. Un poco mas lejos del centro de Londres, pero aun a distancia razonable como para ir de paseo cada vez que queramos (de hecho, usando el tren rápido que enlaza al pueblo con el centro, nos tardaremos menos que usando el metro desde donde vivimos ahora...). Estamos emocionados y contentos.